Normalmente, entendemos por resaca aquella sensación de malestar que tiene un sujeto a la mañana siguiente de haber consumido una cantidad excesiva de alcohol, pero obviamente, este término de resaca también puede ser extrapolable a los efectos perjudiciales que se siente tras el consumo de otras drogas.
Centrémonos en el caso del alcohol: cuando un sujeto consume alcohol, este produce una serie de alteraciones tanto físicas como emocionales.
Vamos, en primer lugar, a las reacciones físicas: el alcohol produce un grado de deshidratación en nuestro organismo y también altera el estado fisiológico del sueño, de modo que cuando el sujeto por la noche ha consumido alcohol se duerme, pero el sueño que va a tener no va a ser un sueño fisiológico, y a la mañana siguiente va a estar mal dormido y, además, va a estar como en este estado de deshidratación.
Ambas cosas harán que el sujeto se encuentre mal cuando despierte, pero no solo eso: el alcohol también va a producir un cierto grado de lo que llamamos dependencia física, incluso tras periodos relativamente cortos de consumo, de modo que se van a producir una serie de modificaciones en nuestro organismo que van a requerir la presencia de alcohol de una manera continua.
Si el sujeto ha tenido unas concentraciones de alcohol importantes durante la noche y por la mañana se despierta con una cantidad muy pequeña de alcohol en la sangre, este sujeto se va a sentir con la necesidad de tomar alcohol simplemente para equilibrar los cambios que este ha producido en su organismo.
Esta es la segunda razón por la que el sujeto se va a encontrar por la mañana en este estado de resaca.
Y la tercera razón es porque este alcohol también va a producir unas modificaciones emocionales en el cerebro, va a actuar en estos circuitos límbicos, en estas estructuras que están implicadas en el refuerzo.
Cuando se han visto estimuladas estas estructuras del refuerzo por el alcohol durante la noche y, a la mañana siguiente, de repente nos encontramos con cero estimulación porque el alcohol ha desaparecido, el sujeto también se va a encontrar en ese estado de malestar debido, en este caso, a los cambios, a los efectos, que se han producido sobre estas estructuras del refuerzo.
Y es este conjunto de estado de deshidratación, de mal dormir, de necesidad de alcohol por los cambios físicos que produce y de necesidad de alcohol por estos cambios emocionales lo que hace que el sujeto se encuentre en un estado negativo, que es lo que se conoce con el nombre de resaca.
eduCaixa
Fuente: archivo PDF
En verdad, que se pasa muy mal, ya no se, si a parte de beber en exceso, también, es por todo el veneno que nos dan en algunos bares, vamos lo que llamamos "garrafon".
ResponderQué razón tienes, Fito!! Todos lo hemos sufrido alguna vez. Un saludo.
Verdad dices, más inspecciones sanitarias debería de haber.
Un artículo muy interesante y una explicación muy buena a algo que aparentemente es conocido por todo el mundo, pero sin embargo no somos conscientes del peligro muchas veces. Enhorabuena por el blog!
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